Barquisimeto – Venezuela

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Teresa: La pequeña flor

por Yaritza Osorio

Santa Teresita de Niño Jesús nació en Alecon Francia, ingresando al Convento de Liseux a los 15 años de edad, ya que desde niña sintió una decidida vocación para ingresar en el Carmelo, destacándose por su crecimiento espiritual, tanto era su amor al Señor que al ofrecerle las flores que tanto acariciaban sus santas manos, si tenían mas punzantes las espinas era mas melodioso su canto. Ella amaba la naturaleza.

Conocer la obra de Teresa es adentrarse en hermosos escritos que indican su verdadera conversión, demostrado en su alto grado de solidaridad hacia el prójimo y la forma de evangelización tan particular que hacia ver que Jesús amaba a las almas que confiaban en Él, aún cuando estuviesen llenas de imperfecciones; sostenía que Jesús requería de nuestro amor y que lo que lo ofendía era la falta de confianza en Él.

En sus últimas conversaciones Teresa deja una clara muestra de testimonio de vida y santidad, decía: “no espero ninguna recompensa aquí en la tierra, lo hago todo por Dios y de esta manera nada puedo perder y siempre me doy por bien pagada del trabajo que me tocó, por servir al prójimo” así mismo decía: “una palabra, una sonrisa amable basta muchas veces para alegrar a un alma triste”.

Sin lugar a dudas Santa Teresita es un ejemplo a seguir, por cuanto tuvo sus momentos de duda de los que siempre salía airosa y sostenía: “cuando se pasa por pruebas de fe y grandes sufrimientos lo mas indicado es ofrecerlos a Jesús para salvar almas”

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Repetimos: Santa Teresita, huellas de santidad

El año pasado publicados este artículo, dado que, según la estadística recibió muchas visitas, hemos decidido repetirlo en vísperas al 1ero de Octubre, día cuando conmemoramos a nuestra patrona. Gracias 🙂

por Yaritza Osorio Y.

Santa Teresita de Lisieux

Santa Teresita de Lisieux

Teresa, hermosa florecilla nacida en Aleçon, Francia, desde niña sintió la necesidad de confiar en el amor de Dios, a través de ese misterio de la gracia divina llamada vocación; buscando en el encuentro con Jesús la verdad; en esa búsqueda, su fe cristina la llevó a un sitial de honor superando la simple creencia. Esa confianza le permitió mantener una fuerza divina e infinita que estaba dentro de sí para enfrentarse a veces a muchas pruebas conservando así una fidelidad y confianza en Dios.

Virtuosa por excelencia, humilde, amable y de mucha modestia, desde muy joven demostró su amor incondicional a Dios, el cual pregonaba, sintiendo la necesidad de ingresar a la vida religiosa, siendo su mayor anhelo llegar a la santidad, estando consciente que para llegar a ser santa, había que experimentar el sufrimiento, que es el que nos permite confiar mas en Dios. Tanto era su amor que al ofrecer flores al Señor si éstas tenían mas punzantes las espinas, era mas melodioso su canto.

Llegó a convertirse a los quince años en la novicia mas joven del convento de Carmelitas de Lisieux, en donde pasó por momentos en que no tenía certeza sobre su vocación, logrando salir airosa.

Amaba la naturaleza, socorría a los enfermos, con un alto grado de solidaridad hacia el prójimo al cual evangelizaba constantemente, haciéndole ver que Jesús amaba las almas que confiaban en El, aún cuando estuviesen llenos de imperfecciones y que El requería de nuestro amor, recordándole siempre que lo que ofende a Jesús es la falta de confianza en El.

Su crecimiento espiritual lo demostró desde su infancia por los hermosos sacrificios que hacía y que la ayudaban a crecer en el amor a Dios; su mayor grandeza se percibe en considerarse tan pequeña a pesar de poseer pensamientos muy elevados.

Penetró en lo mas íntimo del Evangelio, no se cansaba Teresita en invitar a buscar a Dios y tener confianza como un niño pequeño en los brazos de su padre. A pesar de su corta existencia nos deja hermosos escritos; fue testimonio de vida, demostrado a través de su palabra y de su obra que la llevó a ganarse el mas alto mérito: el de la santidad, huella verdadera que todo ser humano debe imitar.

Novena a Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux)

En el marco de la celebración (1ero. Octubre) de nuestra Santa Teresita del Niño Jesús, decidimos compartir La Novena con todos Uds.

Santa Teresita

Santa Teresita

Oración para todos los días

¡Santa Teresita! Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús! envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el Calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío! Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.

Oración Final para todos los días

Jaculatoria:

¡Oh santita sin igual! Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.

Oración:

¡Gloriosa santita mía! Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los santos. En tanto, quiero, cual tu, oh Florecita de Jesús, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:

“Por solo tus amores,

Jesús mi bien amado,

En ti mi vida puse,

mi gloria y porvenir;

Y ya que para el mundo

soy una flor marchita,

No tengo más anhelo

que amándote, morir…”

DÍA PRIMERO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por aquel volcán de amores que inflamó tu corazón, cuyos divinos ardimientos fueron el dulce martirio que consumió tu vida “con ansias de amores inflamada”, haz que también yo, ¡oh santa Teresita! a solo Dios entregue totalmente mi corazón con todas sus esperanzas y con todos sus ensueños, para que le transforme y le resucite y le salve. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA SEGUNDO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por los perfumes de santidad que exhalaste durante tu vida, escondida cual humilde violeta en el jardín del Carmelo, haz que pueda también mi alma, libre de los malos olores del pecado, agradar a Dios con el suave olor de las virtudes cristianas. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA TERCERO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por los pasos de inocencia y de candor que diste en la florida senda de tu caminito, que fue camino de infancia espiritual, haz que los pasos de mi vida no corran por los derroteros de la perdición; sino que, pasito a paso, suba la senda -cuesta arriba- que conduce a la gloria. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA CUARTO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por la celestial pureza que adornó tu corazón cual los lirios a los valles y la “nieve” a las alturas alcánzame, azucena del Carmelo, la pureza en pensamientos, palabras y obras. Defiéndeme en la tentación, y cubre con las azucenas de tu pureza la fealdad de éste pobre corazón mío inquieto y apasionado. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA QUINTO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por el empeño grande que pusiste en “pasar por la Tierra haciendo bien”, y en esparcir en los corazones el amor y la esperanza, haz que también yo pase mi vida sembrando bondades para recibir allá arriba el galardón seguro del ciento por uno con la vida perdurable y feliz. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA SEXTO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por aquella continua tendencia de “empequeñecerse” que fue el tema de tu santa vida, haz sepa también yo ser un “alma tan pequeñita” que encuentre la verdadera grandeza en los brazos del sacrificio y de la Cruz; y aprenda a ser grande en lo pequeño y amar la humildad… la “pequeñez”, para entrar más fácilmente por las puertas de la gloria al gozo eterno. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA SÉPTIMO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por aquel martirio tan continuado que sufrió tu espíritu en la incesante negación de la naturaleza, haz que aprenda a negar mis caprichos y veleidades y a pagar, cual tú, los desprecios del prójimo con una sonrisa heroica y celestial. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA OCTAVO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por la paciencia admirable con que supiste disimular y sufrir las enfermedades que en la Cruz te pusieron, ¡oh! que pueda yo también, santita mía, llevar si no con alegría, a lo menos en conformidad con la voluntad de Dios los achaques y miserias de este cuerpo de barro para que un día resulte embellecido en la gloria. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

DÍA NOVENO

Comenzar con la oración de todos los días.

Oración. ¡Florecita de Jesús! Por el heroico valor con que apuraste el cáliz hasta las “heces” en el trance amargo de tu agonía; y por la dulce calma con que esperaste la fría llamada de la muerte, pueda yo también cerrar los ojos a esta vida mortal repitiendo las hermosas palabras que al morir pronunciaste: “Oh… ¡Le amo!.. . ¡Dios mío… os…amo!”. Amén.

Petición. Tres Avemarías, jaculatoria y oración final de todos los días.

Buenas nuevas: Posible beatificación de los Padres de Santa Teresita

La noticia nos llena de alegría por tratarse de los progenitores de nuestra Santa Teresita:

Monseñor Bernard Lagoutte

Monseñor Bernard Lagoutte, rector de la Basílica de Santa Teresita y director de peregrinaciones de Lisieux celebrará una rueda de prensa el próximo día 19 de mayo en Lisieux, el tema a tratar será la posible beatificación de Louis y Zélie Martin, los padres de Santa Teresa de Lisieux (Santa Teresita del Niño Jesús), Proclamados venerables en 1994.

Louis y Zelie MartinEn la celebración del 150 aniversario de su matrimonio, muchos de los peregrinos que acuden a Lisieux están a la espera de una próxima beatificación.

Con motivo del traslado de las reliquias de Santa Teresita a Roma, el padre Antonio Sangalli, carmelita, recordó, en noviembre pasado, la importancia de orar por la beatificación de los padres de Santa Teresita, así como por la familia de hoy.

La Congregación para las Causas de los Santos ha publicado un decreto, aprobado por Benedicto XVI, reconociendo que los Martin vivieron las virtudes de la fe, la esperanza y la caridad en modo heroico.

Una curación presumiblemente milagrosa de un neonato, en la ciudad italiana de Monza, está siendo actualmente examinada por los expertos de la Congregación. Su entorno se había encomendado a la intercesión de los esposos Martin para pedir a Dios esta curación.

Fuente: Catholic.Net

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