Barquisimeto – Venezuela

Entradas etiquetadas como ‘Página Arquidiocesa’

Notas Pastorales: Monseñor Antonio José Lopez Castillo.

A partir de hoy y semanalmente, publicaremos el espacio llamado Notas Pastorales de la Página Arquidiocesana que sale los domingos por el diario El Impulso, ésto gracias a la Cartelera de Comunicación de la Arquidiócesis a quienes le agradecemos por mantenernos siempre informados.

Notas Pastorales: La Lepra del Corazón

“Se le acerco a Jesús un leproso para suplicarle de rodillas: Si tu quieres puedes curarme…Jesús le dijo: si quiero, queda curado inmediatamente se le quito la lepra y quedo limpio” (Marcos 1,40-42).

Monseños Antonio J. López Castillo

Monseños Antonio J. López Castillo

Aquel hombre víctima de una enfermedad terrible, se siente despreciado por todos, por cuanto debía apartarse de su ambiente familiar, del ambiente social, tiene que retirarse a lugares inhóspitos y solitarios, se sentía como olvidado y castigado por Dios. Se veía impotente ante aquella prueba, ya que nada le había podido curar.

No obstante, su fe en Dios se mantiene en medio del dolor, y cuando ve acercarse a Jesús de Nazaret, cree que es el Mesías, el Salvador, capaz de sanarlo. Se aproxima con mucha humildad, en la forma más sincera y decidida, hasta ponerse de rodillas, y le suplica, le dirige una oración confiada, como su última esperanza, al Hijo de Dios.

Por eso, le ruega, consciente de estar ante el Redentor, “si Tú quieres”. Todo va a depender de que esa sea la voluntad de Jesús, que va percibiendo la gran fe, confianza total, y sencillez de aquél ser humano, le responde “sí quiero curarte, quiero ayudarte, siento tu angustia y sufrimiento, yo soy tú Salvador y deseo manifestarte mi amor misericordioso”; y efectivamente, el poder de Cristo, se infunde sobre aquél hombre, y quedó curado en un instante de la lepra, del desprecio, de la marginalidad social.
¡Qué inmensa alegría sintió aquél hijo de Dios!; no salía de su asombro, su corazón parecía salirse del pecho.
Queridos hermanos, también nosotros podemos sufrir de una gran lepra espiritual o que nos puede estar impidiendo ser felices; nos hace sentir mal, aislados de Dios y del prójimo; indignos de la familia, de la comunidad, sin paz interior, no nos deja vivir tranquilos.

Y es que estamos hechos para Dios, y solo en Él nuestro corazón descansa y encuentra reposo, como afirmarse San Agustín. Sólo nos queda acercarnos con humildad y confianza a Jesús, y decirle: “Quiero arrepentirme, perdóname”; y Jesús nos dirá, desde el sacerdote confesor, tus pecados te son perdonados, y entonces, desde ese instante nos sentiremos limpios, curados y sanos.

Ojala y le hablemos a muchos acerca del poder de la misericordia de Dios, para que también queden curados y vivan llenos de gozo y gratitud en sus vidas. Que así sea.


Mons. Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto

Nube de etiquetas