Barquisimeto – Venezuela

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Notas Pastorales: El amor a Dios (Dom 09/05/2010)

Semanalmente nos envían por e-mail las notas pastorales de Monseñor Antonio José López Castillo pertenecientes a la Página Arquidiocesana que se publica en el diario El Impulso los domingos. Aquí la correspondiente a esta semana:

El amor a Dios

“Quien me ama guardará mi palabra”… (Juan 14,23)

Cristo se esmeró en hacer comprender a los seres humanos de su época, que Dios es un Papá y así quiere que lo captemos nosotros, como un papá buenísimo como un papá extraordinario.
Es que es Padre Celestial, es justo, es exigente, es comprensivo, corrige, enseña, en fin, hace de todo, porque de verdad ama a todos sus hijos.
Es más, su Hijo padece injustamente el sufrimiento y la muerte para hacerse solidario con los que padecen dolor, pero también para vencer ese mal desde la Resurrección.
Él sabía que el pecado, como oposición a Dios y a su proyecto de vida, es la raíz de todos los males.
Él quiere que el ser humano desde la fe en él, con su gracia, pueda también resucitar, venciendo la maldad.
Pero lo grandioso es que nuestro Padre Dios, nos ama y nos ha amado desde siempre. Él, primero y plenamente.
Dios nos quiere tanto. Miremos a nuestro alrededor desde el oxigeno hasta el agua, la amistad y las flores, todo ello es manifestación de su amor.
A través de su salvación, manifestando en el evangelio por medio de sus mandatos y valores, desea nuestra verdadera felicidad y realización, tanto en esta vida como en la otra.
Por lo tanto, en la medida en que experimentemos existencialmente ese cariño de Dios, entonces sentiremos también la necesidad de querer con toda el alma, con todo el ser, a ese Padre Dios, con un amor sentido y existencial.
Por ello, Cristo nos invita a realizar esa experiencia, ya que “Quien lo ama, guardará su Palabra” (Juan 14,23)

El hombre, imagen de Dios

“Cristo, el nuevo Adán, en la misma revelación del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la grandeza de su vocación”. En Cristo, “imagen del Dios invisible” (Colosenses 1, 15), el hombre ha sido creado a imagen y semejanza del Creador. En Cristo, redentor y salvador, la imagen divina alterada en el hombre por el primer pecado ha sido restaurada en su belleza original y ennoblecida con la gracia de Dios.
La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unidad de las personas divinas entre sí (cf Capítulo segundo).
Dotada de un alma “espiritual e inmortal”, la persona humana es la “única criatura en la tierra a la que Dios a amado por sí misma”. Desde su concepción esta destinada a la bienaventuranza eterna.
La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender el orden de las cosas establecido por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra si perfección en la búsqueda y el amor de la verdad y del bien.
Mediante su razón, el hombre conoce la voz de Dios que le impulsa “a hacer el bien y a evitar el mal”. Todo hombre debe seguir esta ley que resuena en la conciencia y que se realiza en el amor Dios y del prójimo. El ejercicio de la vida moral proclama la dignidad de la persona humana.
(Catecismo de la Iglesia Católica 1701, 1702, 1703, 1704, 1706)

Estamos contentos porque el amor de la madre es único. Aprendamos a quererlas y a ser agradecidos con ellas. Que la Madre del cielo, las bendiga a todas y una flor y un recuerdo, para las madres que están en la eternidad. Y recordemos que cada día es día de las Madres.

Mons. Antonio José López Castillo
Arzobispo de Barquisimeto

Notas Pastorales: El amor más fuerte (Dom, 02 de mayo de 2010)

Semanalmente nos envían por e-mail las notas pastorales de Monseñor Antonio José López Castillo pertenecientes a la Página Arquidiocesana que se publica en el diario El Impulso los domingos. Aquí la correspondiente a esta semana:

El amor más fuerte

Jesucristo nuestro Divino Maestro, sabía muy bien que las relaciones entre los hombres y los pueblos, se basan muchas veces, en la amenaza, en la fuerza, en una palabra en el miedo, en el rencor y la disuasión.

Todo esto no puede producir sino desconfianza y malestar. Tantas veces se confunde autoridad con mal carácter, o con humillación, también se mal interpreta, seriedad con despotismo.

Pero por otra parte, se cree que el buen trato es debilidad, o que ser bueno es ser tontos.

De allí, que en ninguna de estas actitudes existe amor.

Hemos aprendido a hacernos temer o a tener miedo, nunca a amar.

Pero resulta que el miedo es mal consejero, y sólo retiene o destruye la confianza, pero jamás construye. Crea barreras pero no une.

Es más, el rencor ahoga y envenena a los seres humanos.

El rencor mata la paz. El corroe, porque aniquila desde adentro.

Cuanta sangre ha hecho correr el rencor; desgracias, fracasos, y tragedias, fruto de esas semillas destructivas.

Por eso, es necesario educar en el amor.

Sin embargo el amor, no es cualquier producto, ni cualquier cosa.

Amar de verdad, no es fácil. Pero quien lo logre alcanzar, ha entendido lo que es vivir y qué es el cristianismo.

El amor implica vivir y hacer el bien.

Amar es reconocer que nos equivocamos, y por lo tanto nos impulsa a corregirnos y pedir disculpas.

Amar es ser justos. Amar es buscar y aceptar la verdad, es ser solidarios, saber tratar a los demás.

Amar es ser respetuosos y educados con los seres humanos y con la creación toda.

Amar es buscar soluciones a las dificultades, en vez de irse por la violencia y destrucción.

En fin, amar es reconocer que somos hermanos, hijos de un mismo Padre Dios.

Amar es generar comunicación y confianza, la cual conlleva a trabajar juntos, a mirar con optimismo y amistad la vida toda.

Por eso, Jesús desando lo mejor para todos, muy en profundo nos dice con insistencia: “Aprendan a amarse y vivirán”. Él, hoy nos recuerda sus memorables enseñanzas y la esencia de nuestro cristianismo. “Conocerán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros” (Juan 13,35).

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Notas Pastorales: Jesús Resucitado, el Gran Pastor (Dom 25 de abril de 2010)

Semanalmente nos envían por e-mail las notas pastorales de Monseñor Antonio José López Castillo pertenecientes a la Página Arquidiocesana que se publica en el diario El Impulso los domingos. Aquí la correspondiente a esta semana:

Jesús Resucitado, el Gran Pastor

Jesús Muerto y Resucitado, es el Gran Pastor, es el Pastor por excelencia. Él cuida, cura y salva a sus ovejas; Él expió en su propio cuerpo, nuestros pecados sobre la Cruz, para que muertos para el pecado, viviéramos para la justicia; con sus heridas fuiste curado. Pues eran como ovejas descarriadas, más ahora han vuelto al Pastor y Guardián de nuestras almas (1Pedro 2, 24-25)

Ese pastor, es el Salvador, ya que su nacimiento en la pequeña Belén, realiza la profecía de Miqueas: “Y tú Belén, pequeña eres entre los clanes de Judá, más de ti, saldrá aquel, que ha de reinar en Israel…” (Miqueas 5,2)

A su vez, su misericordia infinita, manifiesta que Él es el Pastor anhelado por Moisés: Moisés habló al Señor: “Dios y Señor, tú que das la vida a todos los hombres, nombra un jefe que se ponga al frente de tu pueblo y lo guie por todas partes, para que no ande como rebaño sin pastor” (Números 27, 15-17)

Por eso Jesús, viendo a las muchedumbres, se apiadó de ellas, porque estaban cansadas y decaídas como ovejas sin pastor (Mateo 9, 36)

Cristo pues, es el Cordero que conduce a los hombres a la fuente de la verdadera vida: “éstos son los que vienen de la gran tribulación y han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la Sangre del Cordero… Porque el Ángel, que está en medio del trono, será su Pastor y los conducirá a las fuentes de las aguas de la vida…” (Apocalipsis 7,14ss)

Jesús es el camino, porque conduce a sus ovejas a buenos pastos de Salvación

Confiemos en Cristo Muerto y Resucitado, quien nos conoce y nunca nos defraudará. En él encontraremos la verdadera paz y felicidad que buscamos. Él nos ha salvado

Sigamos sus enseñanzas, porque Él nos dice lleno de bondad: “Yo soy la Puerta, el que entra por mí, se salvará” (Juan 10,9)

EL SEÑOR CONDUCE A SU PUEBLO

La Iglesia, en efecto es el redil cuya puerta única y necesaria es Cristo. Es también el rebaño cuyo pastor será el mismo Dios, como Él mismo anunció. Aunque son pastores humanos quienes gobiernan a las ovejas, sin embargo, es Cristo mismo el que sin cesar las guía y alimenta; Él, el Buen Pastor y Cabeza de los pastores, que dio su vida por las ovejas”. (Catecismo de la Iglesia Católica 754)

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Cristo Rey, Juez Universal. Por: Monseñor Antonio J. López Castillo

Fiesta de Cristo Rey

 

Juan Bautista hace referencia a este juicio cuando predica la penitencia, ante la inminencia del día de la ira venidera (Mateo 3,7-12)

Jesús en los Evangelios hace mención constantemente al juicio del último día

Veamos “guárdense de los escribas que gustan pasearse con vestidos ostentosos,… fingen largas oraciones. Ellos han de tener un juicio muy riguroso” (Marcos 12, 38-40 e insiste el Evangelio entonces empezó a increpar a las ciudades en que se habían hecho la mayoría de sus milagros, porque no habían hecho penitencia; ay de ti Corazón, ¡Ay de ti Betzaida porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ustedes, haría ya tiempo que hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza. Pero les digo que en el día del juicio habrá más tolerancia para Tiro y Sidón que para ustedes; y tu Cafarnaúm ¿Serás acaso alzada hasta el cielo? Hasta el infierno te hundirás, porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros realizados en ti, duraría hasta el día de hoy; pero les digo que el día del juicio habrá más tolerancia para Sodoma que para ti” (mateo 11,20-24)

También Cristo, le recuerda, aquel juicio final a aquella generación incrédula: “Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás. Pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra” (Mateo 12, 39-40), a su vez el Señor se refiere al juicio terrible en aquellas ciudades que rechacen a sus mensajeros: “si alguien no los recibe, ni escucha sus palabras, al salir fuera de la casa o de la ciudad, sacudan el polvo de sus pies. En verdad les digo que el día del juicio habrá una suerte más tolerable, para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad” (Mateo 10, 14-15)

Aquel juicio será tremendo, para los que maquinaron inconversos la maldad, así dice Jesús: “¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escapan de la condenación a la gehena?. Por esto les envío profetas, sabios, escribas; de ellos a unos los mataran, crucificarán; a otros los azotaran en sus sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad, para que caigan sobre ustedes toda la sangre inocente venida sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien mataron entre el santuario y el altar. En verdad les digo que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mateo 23, 33-36)

Todo esto pone de relieve que habrá un juicio final, en base a la actitud que los hombres asuman frente al amor sincero a Dios y al prójimo. Allí se juzgará el hambre, producto de la corrupción o de los vicios; se juzgará la soberbia del abuso de poder, se pedirá cuenta a los jueces de su justicia. Entonces se exigirá si se hizo de la vida un servicio. Es bueno que se sepa que sea cual fuere la maldad, esta no quedará impune. El bien brillará

Mujeres y hombres de buena voluntad, entiendan con plena seguridad que el bien vencerá definitivamente el mal

Habrá una justicia final, definitiva, sin cómplices, ni excusas, en base a la verdad, cuando Cristo venga a juzgar a los vivos y a los muertos

De esta suerte Cristo Rey, también será el Juez Universal

Hoy se celebra el día del Apostolado Seglar

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Notas Pastorales (24 de mayo de 2009)

Notas Pastorales de Monseñor Antonio José López Castillo publicada hoy en el diario El Impulso.

“La Ascensión del Señor”

notas_pastorales_ascensionSegún la cosmología bíblica “el cielo está arriba” y es la estancia de Dios, en cambio la tierra que “está abajo” es la morada de los hombres (Salmo 115,6; Éxodo 19, 11ss).

Así Jesús, glorioso por la resurrección, asciende a los cielos y es exaltado a la derecha del Padre, (Romanos 8,34; Efesios 1,20ss). La ascensión aparece sobre todo como un hecho de fe.

Indiscutiblemente que con el mayor conocimiento de la revelación y más profundización de la fe misma, la ascensión ha ido adquiriendo una mejor ubicación histórica y teológica.

Debemos captar que Jesús, antes de su encarnación, estaba junto a su Padre, como segunda persona de la Santísima Trinidad, en unión con el Espíritu Santo.

Por lo tanto su exaltación fue además el retorno al “mundo celestial” de donde había descendido.

Así lo expresa el evangelista Juan: “porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad sino la voluntad del que me ha enviado”; Los judíos murmuraban de Él, porque había dicho: “Yo soy el pan que ha bajado del cielo…” (Juan 6, 38,41ss).

De la misma manera insiste “Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del Hombre” (Juan 3,13).

La Ascensión también manifiesta la supremacía cósmica de Cristo. Pablo enseña que Jesucristo se enseñoreó en los cielos por encima de los poderes.”Conforme, a la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo resucitándole de entre los muertos, y sentándole a su diestra en los cielos, por encima de todo principado, potestades, virtud, dominación y de todo cuanto tiene nombre no solo en este mundo, sino también en el venidero” Efesios 1,19-20).

La carta a los hebreos, piensa la subida de Cristo, en relación a un mundo celestial, en el cual se hallan dimensiones de la Salvación definitiva hacia la cual en el tiempo peregrina la humanidad (Hebreos 1,3).

Por supuesto que pedagógicamente fue conveniente distanciar la Resurrección de la Ascensión de Cristo.

Indiscutiblemente que las manifestaciones de Jesús resucitado a sus discípulos, lo hacían volver del “mundo de la Gloria” para expresarlo de alguna manera (Juan 19,17).

La ascensión en la pedagogía bíblica parece clausurar el período de las apariciones de Cristo, en los inicios de aquella comunidad de fe.

Así Jesucristo resucitado, con la ascensión, retira del mundo temporal, su presencia visible hasta el fin de los tiempos.

En efecto, los Hechos de los Apóstoles expresan: “Ese Jesús que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá como lo habían visto ir al cielo”. (Hebreos 1,3).

El retornará “bajando del cielo, sobre las nubes” (1 Tesalonicenses 4,17)

La enseñanza de todo esto, consiste en que Jesucristo, vencedor de la muerte instaura un estilo de vida nueva, junto a Dios.

Él penetra ese estado, para introducir luego a sus seguidores fieles.

Los cristianos, unidos a su Señor resucitado y exaltado por una fe operante, buscan las cosas de arriba, para que su verdadera existencia se ubique en su Salvador.

Ellos van forjando al hombre nuevo y van construyendo la ciudad eterna, desde la ciudad terrena.

Cristo asciende para que ascendamos todos.

Debemos ascender a una vida de fe madura, a una espiritualidad consistente a sabernos dirigidos desde Jesucristo.

Es necesario ascender a una vida de valores, veracidad, justicia, libertad y prudencia.

Es conveniente ascender en los niveles de la educación, urbanidad y cultura.

Es urgente ascender en la honradez, honestidad y fraternidad.

Debemos levantar con el trabajo, la buena administración y el esfuerzo diario, la calidad económica, alimenticia, de la vivienda y de los servicios.

Debemos elevar la verdadera dimensión política sacándola de la politiquería y demagogia. Ascender desde la mezquindad y envidia, hacia la nobleza de corazón y verdadera fraternidad humana, por encima de las simples consignas político-partidistas, que más de una vez han sumergido al pueblo en el odio, rencor y divisiones, cuando hoy más que nunca necesitamos unión y solidaridad.

El cristianismo invita a la salvación eterna, pero de la misma forma nos urge a la superación temporal y social.

Estoy seguro de que todo esto honrará tanto a nuestra Madre del cielo, como a todas las familias de la tierra.

Hoy es Día de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto.

Notas Pastorales. Domingo 26-Abril-2009

Extracto de las Notas Pastorales de Monseñor Antonio López Castillo que Ud. puede leer  hoy en la Edición Impresa del Diario El Impluso, al final ponemos un enlace con la nota completa.

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Reconciliémonos

Frente al pecador, es donde el Dios celoso, se revela un Dios de perdón. Por eso en el desierto, la Escritura afirma “al día siguiente Moisés dijo al pueblo: han cometido un grave pecado. Sin embargo, yo subiré a Yavé; quizás alcance perdón para nuestros pecados” (Éxodo 32,30), es esto una oración para proclamarse Yavé, como Dios de “ternura y de piedad, lento a la ira, rico en gracia y en fidelidad”.

Sin embargo, la reconciliación definitiva fue llevada a cabo por Cristo, Muerto y Resucitado. Jesús es el mediador entre Dios y los hombres. (Timoteo 2,5). Por si mismo el hombre es incapaz de reconciliarse con el Creador, al que ha ofendido con su pecado. Dios nos ha reconciliado consigo por Jesucristo; el misterio de nuestra reconciliación tiene que ver con el gran amor con que hemos sido amados por Dios.

La reconciliación implica una renovación completa para los que disfrutan de ella y coincide con la Santificación, es lo que hace decir a Pablo: “Y a ustedes que fueron un día extraños y enemigos de nuestra mente a causa de las malas obras, ahora en el fin los reconcilio completamente en el cuerpo de su carne por la muerte para presentarse limpios, inmaculados e irreprensibles ante su presencia” (Colosenses 1,21-22)…

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

Para la nota completa, haga clic en el siguiente enlace: Reconciliémonos

Monseñor Antonio José López Castillo: Sobre La Divina Pastora y La Misión Continental

Monsenor Antonio Lopez Castillo

Monseñor Antonio José López Castillo - Foto: Diario El Impulso

Leo en el Diario El Impulso una interesante entrevista a Monseñor Antonio José López Castillo con motivo a la próxima Visita de la Divina Pastora a la ciudad de Barquisimeto, transcribo una parte acá:

Con la visita de la Divina Pastora, el próximo 14 de enero, comenzará la misión Continental de evangelización casa por casa, anunció el arzobispo de la Arquidiócesis de Barquisimeto, monseñor Antonio José López Castillo, quien precisó que la procesión será dirigida por las once zonas pastorales existentes en esta región.
Esas zonas pastorales la irán acompañando, cuadra por cuadra, desde su santuario, de Santa Rosa hasta la Santa Catedral, donde la misa será presidida por el cardenal Jorge Urosa Savino, quien estará acompañado por el Nuncio de Su Santidad y varios obispos.

Inculcar la fe

Monseñor, ¿qué está haciendo para restituir los valores cristianos que se están perdiendo por la violencia que acaba con la vida de inocentes, incluyendo niñitos, debido a una delincuencia desbordada que utiliza las armas a todas horas del día y en cualquier sitio?

-Una de las tareas que me impuse en las misas de aguinaldo fue el de hacer un llamado a los padres y madres de familia, a los abuelos, abuelas, tías y tíos, para que orienten a sus niños y niñas en los valores cristianos, que los enseñen a rezar. A leer e interpretar la Biblia, a conocer los sacramentos, los mandamientos de Dios, el amor, la verdad, la fraternidad.

Yo les decía: “Si ustedes no educan a los niños en la fe católica, lamentablemente, van a crecer desorientados y pueden ser víctimas de la droga, la delincuencia y cualquier tipo de maldad”.
Les pido que hablen con ellos, indicó. Oriéntelos, acompáñelos, ayúdenlos para que esos muchachos no sean ateos, marcados por ideologías violentas y sobre todo por el comunismo al estilo cubano, el cual no puede ser aceptado por nuestro pueblo.

Nuestra predicación está dirigida a que los jóvenes amen el trabajo, el estudio, la familia y los valores, resaltó. Aspiramos a que las nuevas generaciones sean sanas y puedan formar familias bien constituidas y cristianas.

Insisto en todo eso, prosiguió, porque la familia es la primera escuela de espiritualidad y los padres, madres, abuelos, tíos y tías ejercen esa misión de hablar de Dios y explicarle que el Creador nos quiere y nos puede corregir para cambiar de rumbo.

Si logramos que la familia sea la escuela de espiritualidad será una labor maravillosa, afirmó.
Es preciso, señaló, enseñar al niño que es malo mentir, robar, matar y agredir como también la codicia, la avaricia, la pereza y el exceso en el alcohol

Debemos luchar por una familia sana, llena de confianza, de amistad y cariño. Cuando las familias no educan ni orientan los muchachos terminan en los cementerios o en las cárceles, que son el infierno más terrible.

“Estamos cansados de peleas”

Cristo nos viene a salvar del odio, porque el que odia no es feliz. recalcó. El que vive lleno de violencia y de ansias de guerra y de muerte, no puede ser feliz. Porque si todos para él son sus enemigos la vida es una zozobra permanente. Estamos cansados de tantas peleas, diatribas, desprecios. Queremos paz, diálogo, tranquilidad, trabajar todos y producir para desarrollar el país.
Ahora si el que produce es considerado delincuente, entonces, quien no hace nada y va a contra los mandamientos, la libertad de expresión y contra la vida, terminaremos mal como todos los países que han sido dominados por los comunistas, ya que esos países han sido un fracaso porque el comunismo lo que trae es miseria.

Un socialismo democrático, reflexionó, es distinto al marxista comunista, porque lo importante es ser solidario, pero en libertad y por convicción, remarcó.

“Quien cultiva la amistad y respeta al otro es feliz y se salva de vivir en el infierno”.

La equivocación de las personas

-¿Cómo observa el problema de la droga que se ha venido extendiendo a las familias más pobres?
-Si no hay trabajo porque no existen empresas estables y más bien se trata de destruir la empresa privada, el desempleo llevará a las personas a equivocarse.

-¿Qué le plantearía al gobernador para que haga una operación desarme efectiva?

-El problema de las armas es muy delicado y complejo. Se debe hacer un buen estudio. Si hay que entregar algo a cambio de un arma, debe ser muy bien analizado.

-¿Cuál podría ser el papel que jugaría la Iglesia en una operación desarme?

-Hay que estimular a la familia para que eduque en los valores, en la fe en Dios, así como el sector público estimule, mediante políticas, la atracción de empresas para que existan fuentes permanentes y estables. Y, desde luego, desarmar a la delincuencia que está envalentonada.

Es preciso, dijo, buscar las experiencias obtenidas en Colombia, Alemania y otros países. Nosotros estamos dispuestos a cooperar en la orientación sobre los valores cristianos y los derechos humanos. Tiene que ser bien pensada y analizada, porque esa gente que tiene las armas no las va a entregar sin nada a cambio, pero la compensación debe ser de varios tipos, incluyendo un trabajo. Dentro del estudio tiene que tomarse en cuenta que lo devuelto no se convierta en un estímulo para que el individuo busque la forma de tener una nueva arma.

Misión Continental

-¿Siente alguna preocupación porque algunas iglesias que no son la Católica penetran en los barrios y otros sectores?.

-Eso es muy relativo. A veces hay capillitas, donde la asistencia es poca. Estamos trabajando con mayor profundidad y nos estamos organizando de modo que no quede ningún sector desguarnecido. Creemos en la sectorización de las parroquias. Y el trabajo que estamos realizando es muy bueno.
-¿Cuáles son los planes previstos de inmediato?

El 14 de enero comenzará la misión Continental, que es el programa de evangelizar casa por casa, cuadra por cuadra, pueblo por pueblo, en todo el país. A tal efecto, vendrá a Barquisimeto, el día del recibimiento de la Divina Pastora el cardenal, obispos y arzobispos. Todos participarán en este hermoso acto de fe.

Caminos de paz

-¿Cuál es su mensaje con motivo de la visita de la Divina Pastora?

-María fue una mujer de fe profunda y amante del trabajo. Cocinó, lavó, limpio, cuido a su prima Isabel y al hijo de ésta, Juan, así como respetó a su esposo. María fue ejemplo de madre, al acompañar en todo momento a su hijo y lo acompañó hasta el final de su misión en la Cruz. Fue modelo de esposa amorosa, digna, fiel, ejemplo de todas las mujeres. Cumplidora de los preceptos cristianos. A veces el materialismo y el ateísmo traen prácticas opuestas a la voluntad de Dios. Yo le pido al pueblo que acudamos con todo fervor a darle gracias a Dios, mediante intercesión de la Divina Pastora y pedirle por tantas necesidades, por la libertad y la democracia del país en ese día de retiro espiritual.

Esta visita servirá para favorecer los valores espirituales, morales, sociales y culturales, para luchar contra el hambre y la opresión, así como construir un país donde haya oportunidades para todos, no existan monopolios y todos tengamos caminos de superación, libertad, democracia y paz.

Aprender a ser padres

-¿Cómo ha visto la desaparición de la educación católica en los planteles públicos?
-Hay una norma que establece dos horas de religión en las escuelas, pero la misma no se ha respetado a pesar de que la educación religiosa escolar es muy importante, porque forma principios y valores. Hay que aprender a ser padres y madres. Hoy día son cada vez más frecuentes los embarazos precoces. Desde el hogar tiene que venir el aprendizaje sobre la responsabilidad.

-¿De quien ha sido el descuido: de la Iglesia, el Estado o la familia?
-Puede haber un poco de culpa de todos, pero fundamentalmente es un problema de familia y de principios. Cuando se incita tantas veces al odio y la violencia es indudable que si se siembra vientos se cosechan tempestades. Si se habla de división, de odios, y que los culpables son otros, incide en una sociedad desarticulada y violenta. Nosotros estamos trabajando duro en todas las parroquias, aunque sea muy difíciles de llegar.

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