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01/10/2008: Día de la Festividad de Santa Teresita. Misa Solemne

Imagen de Santa Teresita

Imagen de Santa Teresita

Como habíamos anunciado, hoy 01 de Octubre celebramos la Festividad Santa Teresita con una hermosa Misa Solemne a cargo del Arzobispo Metropolitano Monseñor Antonio José López Castillo.

La misa se inició con la procesión de la Imagen de Santa Teresita del Niño Jesús y estuvo cargada de emotividad, Monseñor López Castillo entre otras cosas nos recordó lo anunciado en el Concilio Plenario:

Todos los departamentos y servicios de coordinación pastoral de la diócesis trabajen incansablemente para que todos los miembros del Pueblo de Dios hagan suyo el proyecto diocesano y colaboren en los planes pastorales de la diócesis (Cf. SD 57).ds

Los consejos parroquiales de pastoral, contando con la amplia participación de todos los miembros de la comunidad, y tomando en cuenta las líneas del plan diocesano, elaboren planes pastorales parroquiales que puedan responder a las necesidades de cada localidad.

Al finalizar se invitó a todos los presentes a pasar al Salón Parroquial para compartir entre charlas, pasapalos y bebidas.

A continuación algunas fotos:

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Solemnidad de la Asunción de la Virgen María – Misa Solemne (15 de agosto de 2008)

Misa Solemnidad de la Virgen Maria

Misa Solemnidad de la Virgen María

El día 15 celebramos una Misa Solemne con motivo de la Asunción de la Virgen María, el dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus:

“Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”.

Ahora bien, ¿por qué es importante que los católicos recordemos y profundicemos en el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo? El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica responde a este interrogante:

“La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos” .

La importancia de la Asunción para nosotros, hombres y mujeres de comienzos del Tercer Milenio de la Era Cristiana, radica en la relación que hay entre la Resurrección de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es eso: una anticipación de nuestra propia resurrección.

Más aún, la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un Dogma de nuestra fe católica, expresamente definido por el Papa Pío XII hablando “ex-cathedra”. Y … ¿qué es un Dogma? Puesto en los términos más sencillos, Dogma es una verdad de Fe, revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la Tradición), y que además es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.

En este caso se dice que el Papa habla “ex-cathedra”, es decir, que habla y determina algo en virtud de la autoridad suprema que tiene como Vicario de Cristo y Cabeza Visible de la Iglesia, Maestro Supremo de la Fe, con intención de proponer un asunto como creencia obligatoria de los fieles Católicos.

El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (#966) nos lo explica así, citando a Lumen Gentium 59, que a la vez cita la Bula de la Proclamación del Dogma: “Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del Cielo y elevada al Trono del Señor como Reina del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte”.

El Papa Juan Pablo II, en una de sus Catequesis sobre la Asunción, explica esto mismo en los siguientes términos:

“El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte. En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio” (JP II, 2-julio-97).

Fotos Misa Solemne. Iglesia Santa Teresita – 15 de Agosto

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