Barquisimeto – Venezuela

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Cristo Rey, Juez Universal. Por: Monseñor Antonio J. López Castillo

Fiesta de Cristo Rey

 

Juan Bautista hace referencia a este juicio cuando predica la penitencia, ante la inminencia del día de la ira venidera (Mateo 3,7-12)

Jesús en los Evangelios hace mención constantemente al juicio del último día

Veamos “guárdense de los escribas que gustan pasearse con vestidos ostentosos,… fingen largas oraciones. Ellos han de tener un juicio muy riguroso” (Marcos 12, 38-40 e insiste el Evangelio entonces empezó a increpar a las ciudades en que se habían hecho la mayoría de sus milagros, porque no habían hecho penitencia; ay de ti Corazón, ¡Ay de ti Betzaida porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se hicieron en ustedes, haría ya tiempo que hubieran hecho penitencia en saco y en ceniza. Pero les digo que en el día del juicio habrá más tolerancia para Tiro y Sidón que para ustedes; y tu Cafarnaúm ¿Serás acaso alzada hasta el cielo? Hasta el infierno te hundirás, porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros realizados en ti, duraría hasta el día de hoy; pero les digo que el día del juicio habrá más tolerancia para Sodoma que para ti” (mateo 11,20-24)

También Cristo, le recuerda, aquel juicio final a aquella generación incrédula: “Esta gente malvada e infiel pide una señal milagrosa; pero no va a dársele más señal que la del profeta Jonás. Pues así como Jonás estuvo tres días y tres noches dentro del gran pez, así también el Hijo del Hombre estará tres días y tres noches dentro de la tierra” (Mateo 12, 39-40), a su vez el Señor se refiere al juicio terrible en aquellas ciudades que rechacen a sus mensajeros: “si alguien no los recibe, ni escucha sus palabras, al salir fuera de la casa o de la ciudad, sacudan el polvo de sus pies. En verdad les digo que el día del juicio habrá una suerte más tolerable, para la tierra de Sodoma y Gomorra que para esa ciudad” (Mateo 10, 14-15)

Aquel juicio será tremendo, para los que maquinaron inconversos la maldad, así dice Jesús: “¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo escapan de la condenación a la gehena?. Por esto les envío profetas, sabios, escribas; de ellos a unos los mataran, crucificarán; a otros los azotaran en sus sinagogas y los perseguirán de ciudad en ciudad, para que caigan sobre ustedes toda la sangre inocente venida sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien mataron entre el santuario y el altar. En verdad les digo que todo esto vendrá sobre esta generación” (Mateo 23, 33-36)

Todo esto pone de relieve que habrá un juicio final, en base a la actitud que los hombres asuman frente al amor sincero a Dios y al prójimo. Allí se juzgará el hambre, producto de la corrupción o de los vicios; se juzgará la soberbia del abuso de poder, se pedirá cuenta a los jueces de su justicia. Entonces se exigirá si se hizo de la vida un servicio. Es bueno que se sepa que sea cual fuere la maldad, esta no quedará impune. El bien brillará

Mujeres y hombres de buena voluntad, entiendan con plena seguridad que el bien vencerá definitivamente el mal

Habrá una justicia final, definitiva, sin cómplices, ni excusas, en base a la verdad, cuando Cristo venga a juzgar a los vivos y a los muertos

De esta suerte Cristo Rey, también será el Juez Universal

Hoy se celebra el día del Apostolado Seglar

 

Mons. Antonio José López Castillo

Arzobispo de Barquisimeto

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Dom. 22 de Noviembre – Fiesta de Cristo Rey

 

por Yaritza Osorio

 

Después de haber celebrado en el Año Litúrgico todos los misterios de la vida de Jesús, nos preparamos para cerrarlo con una gran solemnidad: la de CRISTO REY. Remontándonos a la historia del hombre, recordamos cuando Pilatos le preguntó a Jesús: ¿Eres el rey de los judíos? Y a la que Él entre otras palabras contestó: “mi reino no es de éste mundo”, Pilatos le vuelve a preguntar: ¿Con que tú eres rey? Jesús le contestó: tu lo has dicho. Estas palabras de Él Señor nos indican que nunca negó su Majestad Divina, porque siempre ha sido y será Rey, no como los terrenales, sino un reinado especialísimo lleno de amor y verdad. Obras estas que hay que difundir para transformar un mundo lleno de indiferencia religiosa y hastiado de tanto odio y violencia, y que imbuido en un materialismo absorbente, se cree superior a Dios, apartándose de su existencia. Cuando buscamos a Dios y su amor nos sentimos revitalizados y fortalecidos llevándonos a exteriorizar hacia nuestro prójimo en hechos concretos y positivos. Su reino actúa como fermento para la salvación de la humanidad, por ello es indispensable en nuestra vida, porque Él es el Señor y nosotros sus hijos.

El encuentro con Jesús, Señor de Señores nos exige una vida de rectitud para alcanzar la victoria, que no es otra cosa que la Santidad plena, a la cual todos estamos llamados a lograr.

En Cristo la creación encuentra su cumplimiento trascendente. Él está por encima de todo principado, su Reino y Soberanía no tiene final. La grandeza y el poder son suyos.

Cuando retorne habrá una transformación, es decir, un nuevo cielo y una nueva tierra, y vendrá en gloria para juzgarnos; por ello hay que estar preparado para ese advenimiento escatológico.(Mt, 24,44; 1Te, 5,2)

Al Rey de Reyes, Señor de Señores, todo el honor, la gloria y la alabanza por siempre

 

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