Barquisimeto – Venezuela

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Sobre Mons. Antonio José López Castillo, Arzobispo de Barquisimeto

Monseñor Antonio Lopez Castillo


Biografía:

S.E. Mons. Antonio José López Castillo nació el 9 de julio de 1945, en El Moján, Distrito Mara del Estado Zulia, en la Arquidiócesis de Maracaibo. Entró en el Seminario menor de Maracaibo, donde consiguió el Bachillerato, y después ingresó en el Seminario mayor interdiocesano “Santa Rosa de Lima” de Caracas para los estudios de filosofía y de teología.

Recibió la ordenación sacerdotal el 18 de julio de 1970, incardinándose en la Arquidiócesis de Maracaibo. Después de nueve años de ministerio sacerdotal, durante los cuales ejerció el cargo de Vicario parroquial (1970-1972) y de Director del Centro para las Vocaciones (1972-1979), fue enviado a Roma donde, en el 1981, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Pontificia Universidad Lateranense.

A su regreso a Venezuela fue nombrado párroco y, al poco tiempo, Pro-Vicario General y después, en 1985, Vicario General de la Arquidiócesis de Maracaibo. Al mismo tiempo, enseñaba teología en el Seminario arquidiocesano, ejercía como Juez del Tribunal Eclesiástico y era Director del diario católico La Columna. Estando en Maracaibo, obtuvo la Licenciatura en Filosofía, en la Universidad LUZ (“La Universidad del Zulia”).

El 2 de marzo de 1988, el Papa Juan Pablo II nombró a Mons. López Castillo Obispo titular de Teuzi y Auxiliar de Maracaibo. Recibió la ordenación episcopal el 28 de mayo de 1988.

El 1° de agosto de 1992 fue nombrado Obispo de Barinas y el 27 de diciembre de 2001 fue nombrado Arzobispo Metropolitano de Calabozo.

El 22 de diciembre el Papa Benedicto XVI lo nombra Arzobispo Metropolitano de la ciudad de Barquisimeto hasta el presente.

Cita, sobre la polarización de la Sociedad Venezolana:

Cita de Antonio Lopez Castillo

Entrevista a Monseñor López Castillo por Vanessa Gonzalez Castillo:

– ¿Qué mensaje da a aquellos que en este momento piensan en quitarse la vida?

Que piensen en Dios, que Dios los ama, que Dios los quiere, que todo tiene solución en la vida desde la fe, que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Él mismo dice “Vengan a mí los que están angustiados y atribulados y yo los consolaré”.

– En cuando a la pobreza, ¿Qué podemos hacer los católicos para contribuir a que disminuya?

Tenemos primero que enfrentarnos a los vicios y a los excesos… en segundo lugar, aprender a trabajar, producir y enseñar a los niños y jóvenes a amar el trabajo y a ser productivos con dignidad. Que cada uno en su ambiente procure ayudar y enseñar a trabajar a quienes no lo sepan hacer.

– ¿Cómo pueden promover las parroquias el derecho a la vida?

Pueden concienciar desde la homilía, desde la catequesis, desde los movimientos de apostolado seglar, en defensa de la vida, a favor de la vida… pueden concienciar a través de los sectores y de las comunidades pequeñas cristianas, empezando por la familia.

Fuentes: Conferencia Episc. Ven, Pastoral Arquidiocesana, El Nacional

Sobre Santa Teresita del Niño Jesús

Con esta entrada comenzaremos una serie de artículos sobre Santa Teresita del Niños Jesús. Empezaremos con un “Videito” sobre su vida y relatamos un poco de su Biografía:

BIOGRAFIA:
Santa Teresita del Niño Jesus - LisieuxSanta Teresa del Niño Jesús nació en la ciudad francesa de Alençon, el 2 de enero de 1873, sus padres ejemplares eran Luis Martin y Acelia María Guerin, ambos venerables. Murió en 1897, y en 1925 el Papa Pío XI la canonizó, y la proclamaría después patrona universal de las misiones. La llamó «la estrella de mi pontificado», y definió como «un huracán de gloria» el movimiento universal de afecto y devoción que acompañó a esta joven carmelita. Proclamada “Doctora de la Iglesia” por el Papa Juan Pablo II el 19 de Octubre de 1997 (Día de las misiones).

«Siempre he deseado, afirmó en su autobiografía Teresa de Lisieux, ser una santa, pero, por desgracia, siempre he constatado, cuando me he parangonado a los santos, que entre ellos y yo hay la misma diferencia que hay entre una montaña, cuya cima se pierde en el cielo, y el grano de arena pisoteado por los pies de los que pasan. En vez de desanimarme, me he dicho: el buen Dios no puede inspirar deseos irrealizables, por eso puedo, a pesar de mi pequeñez, aspirar a la santidad; llegar a ser más grande me es imposible, he de soportarme tal y como soy, con todas mis imperfecciones; sin embargo, quiero buscar el medio de ir al Cielo por un camino bien derecho, muy breve, un pequeño camino completamente nuevo. Quisiera yo también encontrar un ascensor para elevarme hasta Jesús, porque soy demasiado pequeña para subir la dura escalera de la perfección».

Teresa era la última de cinco hermanas – había tenido dos hermanos más, pero ambos habían fallecido – Tuvo una infancia muy feliz. Sentía gran admiración por sus padres: «No podría explicar lo mucho que amaba a papá, decía Teresa, todo en él me suscitaba admiración».

Cuando sólo tenía cinco años, su madre murió, y se truncó bruscamente su felicidad de la infancia. Desde entonces, pesaría sobre ella una continua sombra de tristeza, a pesar de que la vida familiar siguió transcurriendo con mucho amor. Es educada por sus hermanas, especialmente por la segunda; y por su gran padre, quien supo inculcar una ternura materna y paterna a la vez.

Con él aprendió a amar la naturaleza, a rezar y a amar y socorrer a los pobres. Cuando tenía nueve años, su hermana, que era para ella «su segunda mamá», entró como carmelita en el monasterio de la ciudad. Nuevamente Teresa sufrió mucho, pero, en su sufrimiento, adquirió la certeza de que ella también estaba llamada al Carmelo.

Infancia:
Durante su infancia siempre destacó por su gran capacidad para ser «especialmente» consecuente entre las cosas que creía o afirmaba y las decisiones que tomaba en la vida, en cualquier campo. Por ejemplo, si su padre desde lo alto de una escalera le decía: «Apártate, porque si me caigo te aplasto», ella se arrimaba a la escalera porque así, «si mi papá muere no tendré el dolor de verlo morir, sino que moriré con él»; o cuando se preparaba para la confesión, se preguntaba si «debía decir al sacerdote que lo amaba con todo el corazón, puesto que iba a hablar con el Señor, en la persona de él».

Cuando sólo tenía quince años, estaba convencida de su vocación: quería ir al Carmelo. Pero al ser menor de edad no se lo permitían. Entonces decidió peregrinar a Roma y pedírselo allí al Papa. Le rogó que le diera permiso para entrar en el Carmelo; el le dijo: «Entraréis, si Dios lo quiere. Tenía ‹dice Teresa‹ una expresión tan penetrante y convincente que se me grabó en el corazón».

En el Carmelo vivió dos misterios: la infancia de Jesús y su pasión. Por ello, solicitó llamarse sor Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz. Se ofreció a Dios como su instrumento. Trataba de renunciar a imaginar y pretender que la vida cristiana consistiera en una serie de grandes empresas, y de recorrer de buena gana y con buen ánimo «el camino del niño que se duerme sin miedo en los brazos de su padre».

Padres de Sta. Teresita: Luis Martin y Acelia María Guerin

A los 23 años enfermó de tuberculosis; murió un año más tarde en brazos de sus hermanas del Carmelo. En los últimos tiempos, mantuvo correspondencia con dos padres misioneros, uno de ellos enviado a Canadá, y el otro a China, y les acompañó constantemente con sus oraciones. Por eso, Pío XII quiso asociarla, en 1927, a san Francisco Javier como patrona de las misiones.

Fuente: Corazones.org -> Zenit

Abril – Santo del Mes: San Marcos

SAN MARCOS

La Iglesia Católica conmemora el 25 de Abril la fiesta de San Marcos el Evangelista, por este motivo durante este mes estaremos visitando algunos aspectos su vida.

Biografía:

Evangelista año 74. Año 1667. Evangelista año 74 autor del segundo evangelio.

San Marcos el EvangelistaParece que su familia era la dueña de la casa donde Jesús celebró la Ultima Cena, donde estaban los apóstoles reunidos el día de Pentecostés cuando recibieron al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego. Era un niño cuando Jesús predicaba y probablemente fue uno de los primeros bautizados por San Pedro el día de Pentecostés.

Era primo de San Bernabé y acompañó a este y a San Pablo en el primer viaje misionero que hicieron estos dos apóstoles. Pero al llegar a regiones donde había muchos guerrilleros y atracadores, donde según palabras de San Pablo: “había peligro de ladrones, peligro de asaltos en los caminos, peligro de asaltos en la soledad” (2 Cor.), Marcos se atemorizó y se apartó de los dos misioneros y se volvió otra vez a su patria.

En el segundo viaje Bernabé quiso llevar consigo otra vez a su primo Marcos, pero San Pablo se opuso, diciendo que no ofrecía garantías de perseverancia para resistir los peligros y las dificultades del viaje. Y esto hizo que los dos apóstoles se separaran y se fueran cada uno por su lado a misionar. Después volverá a ser otra vez muy amigo de San Pablo.

San Marcos llegó a ser el secretario y hombre de confianza de San Pedro. Como le escuchaba siempre sus sermones que no eran sino el recordar los hechos y las palabras de Jesús, Marcos fue aprendiéndolos muy bien. Y dicen que a pedido de los cristianos de Roma escribió lo que acerca de Jesucristo había oído predicar al apóstol. Esto es lo que se llama “Evangelio según San Marcos”.

El evangelio de San Marcos es como una repetición de lo que el Apóstol Pedro predicaba. Es el más corto de los 4 evangelios. El de San Lucas tiene 1,140 frases. El de San Mateo 1,068. El de San Juan 879 y el de San Marcos solamente tiene 746 frases. Son 16 capítulos llenos de narraciones muy vivas, gráficas, salpicadas de detalles interesantes. Se propone no dejar de narrar lo que contribuya a hacer más llamativa la narración. Allí parece estar hablando un testigo ocular que se ha fijado en todo y lo repite con agrado. Es el reflejo de lo que San Pedro presenció y que se le ha quedado grabado en su memoria. Se fija más en los hechos de Jesús que en sus discursos. Sus narraciones son agradables por lo frescas y espontáneas. Parece un reportero gráfico narrando lo que sus ojos vieron y sus oídos escucharon. Presenta atractivos cuadros: gestos, miradas, sentimientos de Jesús. Dicen los especialistas que el evangelio de San Marcos mientras más se le estudia, más se convence uno de que el que lo escribió era un verdadero artista de la narración y que con este escrito contribuyó a que muchos millones de lectores se entusiasmen por la persona de nuestro amable Salvador. Un sabio afirmó que “el evangelio de San Marcos es el libro más importante que se ha escrito”, pues parece que fue el primer evangelio que se escribió y que de él sacaron mucho material los otros tres evangelistas.

San Marcos tiene 105 paisajes y de ellos aparecen 93 en Mateo y 85 en Lucas. De las 746 frases de Marcos, San Mateo reproduce 606 y copia el 51% de las palabras que emplea Marcos. San Lucas reproduce en su evangelio 320 de las 746 frases de San Marcos. Solamente hay 24 frases de San Marcos que no se encuentran ni en Mateo ni en Lucas. Por eso es que el Evangelio de San Marcos es un libro verdaderamente importante.

San Pedro llama a Marcos en sus cartas: “Hijo mío”. Y San Pablo cuando escribe a Timoteo desde su prisión en Roma le dice: “Tráigame a Marcos, porque necesito de su colaboración”. Dicen los antiguos historiadores que fue un compañero muy apreciado por los dos apóstoles.

A San Marcos lo pintan con un león, porque él era secretario de San Pedro, el cual dejó escrita esta frase:

“Vuestro enemigo el diablo, como león rugiente, da vueltas alrededor de vosotros buscando a quién atacar”. (1 P. 5,8).

Ademas su evangelio empieza hablando del desierto, y el león era considerado el rey del desierto.

Dicen que San Marcos fue nombrado obispo de Alejandría en Egipto, y que allá en esa ciudad fue martirizado por los enemigos de la religión un 25 de abril.

La ciudad de Venecia (Italia) lo eligió como patrono y construyó en su honor la bellísima Catedral de San Marcos.

En honor de este gran santo leamos de vez en cuando alguna página de su hermoso y tan agradable evangelio. Así aumentaremos nuestro amor a Jesucristo.

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